QUÉ PONERSE UNA NOCHE DE VERANO
|
|
Time to read 3 min
|
|
Time to read 3 min
Hay una pregunta que nos hacemos muchísimo sobre todo estos meses: “¿qué me pongo esta noche?". Y lo entiendo perfectamente, porque las noches de verano tienen algo especial que hace que queramos acertar sí o sí.
El calor del día se pasa, sales a la terraza, quedas para cenar, alargas el plan hasta tarde… y ahí estamos todas, delante del armario, dándole vueltas a lo mismo. Así que hoy quiero contarte cómo lo veo yo, para que no vuelvas a quedarte en blanco.
Hay que ir fresquita pero cuidada. Cómoda pero con un puntito especial. Y ese equilibrio se consigue fijándose en tres cosas: el tejido, el corte y ese pequeño detalle que eleva el look.
Busca siempre tejidos fresquitos y que tengan caída:
Lino, que es el tejido por excelencia del verano
Viscosa, que aporta fluidez y no es nada calurosa
Punto ligero, agradecidisimo y muy favorecedor
La noche te permite jugar con cosas que de día quizás no te atreves: un color más intenso, una textura con brillo sutil, como la seda. Este es justo el momento de sacarlo del armario.
Te dejo aquí las combinaciones que recomiendo siempre, porque sé que funcionan.
Tejido fluido, un escote que te favorezca y sandalias de tacón fino. Para mí es la opción perfecta para una cena especial o esas copas al aire libre que tanto nos gustan en verano. Añades unos pendientes dorados y el look está resuelto.
Este es de mis básicos personales. Un top, con tirantes finos, combinado con un pantalón palazzo fluido. Fresco, elegante y cómodo toda la noche.
Por la noche nos podemos atrever un poco más con los colores: un fucsia, un azul marino, un verde. Vestir de un solo color con un total look tiene un efecto inmediato.
La ropa marca la base, pero los accesorios son los que rematan el look. Y en eso nos tenemos que diferenciar.
De noche me gusta sacar el dorado, el plateado, las piedras que brillan un poco más. Unos pendientes algo más llamativos o un collar fino cambian por completo un look sencillo.
Un bolso pequeño y estructurado, en el que te quepa de todo y aún así no pese. Si combina con el calzado, mejor que mejor.
Estas son las opciones que más recomiendo:
Sandalias de tacón fino
Sandalias planas con algún detalle metalizado
Zapatos de salón cómodos, ideales si la noche se alarga
Aunque de día haga muchísimo calor, hay noches de verano que refrescan bastante. Yo siempre llevo un chal ligero o un pañuelo de seda. Abriga lo justo y da un puntito extra de estilo.
Vestido midi fluido o conjunto de top y pantalón, sandalia de tacón medio y bolso pequeño. Un look resuelto y cómodo, sin haberte complicado mucho.
Aquí me gusta tirar de un vestido largo fluido con algún detalle especial, tacón fino o unas alpargatas de cuña y joyas llamativas. Es el momento de arriesgar con el color o la textura.
Vestido ligero en tejidos suaves, sandalia plana y accesorios sencillos.
No necesitas un armario lleno de opciones. Con dos o tres prendas versátiles que se adapten a distintos planes vas sobrada: un vestido especial, un conjunto fluido, y unos buenos accesorios que le den ese toque final.
Para mí, vestir bien de noche en verano es, sobre todo, sentirte tú misma. Cómoda, favorecida, y con esa seguridad que se nota en cómo caminas cuando sabes que el look es el acertado.